Hay sonidos que siempre me transportan al pasado, hay otros que indefectiblemente me recuerdan que hoy es jueves...
Y solo su campana allí está entre las otras guardando en su vacío un silencio implacable que se repartirá cuando levante su lengua de metal ola tras ola. De tantas cosas que tuve, andando de rodillas por el mundo, aquí, desnudo, no tengo más que el duro mediodía del mar, y una campana.
El Mar y las Campanas, Pablo Neruda Isla Negra, Verano 2008
No hay comentarios:
Publicar un comentario